Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
A calza corta, agujeta larga.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
Noche toledana. (Irse de farra).
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Por do salta la cabra salta la que mama.
A tal puta, tal rufián.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Madre hay una sola.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
A fullería, cordobesías.
El amor encogido en poco es tenido.
Por el interés te quiero Andrés.
Gran calma, señal de agua.
Riñen los ovejeros y perecieron los quesos.
Están cortados por la misma tijera.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Tiran más tetas que carretas.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Boca sucia no habla limpio.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Mujer Besada mujer ganada.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
La curiosidad anda en busca de novedad.