Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Mira la peseta y tira el duro.
La nuez llena, menos que la vana suena.
Año tardío, año medio vacío.
Sopas y morder, no puede ser.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Claridad, y no en el caldo.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
La rata avisada, no muerde carnada.
Haber muchos cocos por pelar.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Le puso el dedo en la llaga.
El borriquito delante, para que no se espante.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
¿Qué es la agricultura?. Agua y basura.
A cama chica, echarse en medio.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Para el solano, agua en mano.
A picada de mosca, pieza de sabana.
No hay bestia que no brame en su guarida.
En la variación consiste el gusto.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Cuentas viejas líos y quejas.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.