El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Tenés cola que te machuquen.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
A año tuerto, labrar un huerto.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
El borracho fino, después del dulce, vino.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Hay que hacer de tripas corazones.
No calientes horno para que cueza otro.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Tiene más carne un huevo frito.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Haz mal y guárdate.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
De tal jarro, tal tepalcate.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Hacerle a uno la pascua.
Pesar compartido, pronto es ido.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
A carne de lobo diente de perro.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
A dineros dados, brazos quebrados.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
A borracho fino, primero agua y luego vino.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Donde ajos ha, vino habrá.
A nadie le amarga un dulce.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Donde comen cuatro comen cinco.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Para presumir hay que sufrir.
Es más infeliz que una mata de habas.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.