Tapados como el burro de la noria.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Armas y dineros quieren buen dueño.
La envidia es una mala consejera.
En casa del albañil, goteras mil.
La curiosidad mató al gato.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Lo que por agua viene por agua se va.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Contra el flato, bicarbonato.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
El uno por el otro la casa sin barrer.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Ve despacio y no llegarás cansado.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Agrandado como alpargata de pichi.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
El juez que toma, presto es tomado.
El que acaba primero, le ayuda a su compañero.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
No necesito niguas para ser tishudo.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Haz favores y harás traidores.
En la tardanza está el peligro.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Gente de navaja, poco trabaja.
Borrego recién pelado, no lo lleves al mercado.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Una manzana roja invita piedras.
Como que se murió si me debía.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.