La mano, al pecho; y la pierna, en el lecho.
Gallina nueva, para ponedora; gallina vieja, para incubadora.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La justicia no corre, pero atrapa.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
No hay peor saber que no querer.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
La familia pequeña, vive mejor.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
El necio dispara pronto sus dardos.
Quien calla otorga
Casa hecha, sepultura abierta.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
El que ama a una casada, puede morir de cornada.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
Del agua mansa no fíes nada.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Hijo de gata, ratones mata.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.
Copas son triunfos.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Muchas hormigas matan un camello.
No te alabes antes de que acabes.
Madre no hay más que una.
El cornudo es el último que lo sabe.
Más vale tuerta que muerta.
Está como aji titi.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.