La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Mal ojo le veo al tuerto.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Está más loco que una cabra.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
No saber de la misa la media.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
En casa del herrero, asador de madero.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Donde entra tajada no entra rebanada.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Entre más ceniza, más fuerte la llamarada.
Las armas las cargan el diablo.
Más dañado que agua de florero.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Amistad que murió, nunca renació.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
El que busca las escogidas, se queda con las raídas.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Ramal y bozal, para el animal.
De pico, todos somos ricos.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Al potro y al niño, con cariño.