Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
De padres bocois hijos cubetas.
En caso de duda, la más tetuda.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
A la hora de la quema se verá el humo.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
A cada ollaza su coberteraza.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre.
Antes de criticar, mírate la cola.
Caballo que ama al dueño hasta respira como el.
Buitres y milanos, primos hermanos.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
En tiempo de verano, el capote con su amo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
A cada lechón le llega su noche buena.
No es nada, que del humo llora.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Casa, viña y potro, hágalo otro.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Por San Antón, la gallina pon.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Juramento, juro y miento.
Tapados como el burro de la noria.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Lo que por agua viene por agua se va.
Contra el flato, bicarbonato.
Al buen vino, buen tocino.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
En casa del albañil, goteras mil.