El que de joven corre, de viejo trota.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Llegaste como agua en Mayo.
No hay pero que valga.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Al amigo con su vicio.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
La gota que derramó el vaso de agua.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
El frío conoce al encuero.
Dar un cuarto al pregonero.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Amores y dolores quitan el sueño.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
A bestia loca, recuero modorro.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Estar en tres y dos.
El buen enero, frío y seco.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Quien empieza ganando, acaba llorando.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La fiebre no está en la sábana.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Mejor precavido, que arrepentido.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Mal se caza con perros desganados.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
Ruin amigo no vale un higo.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Más enredado que un kilo de estopa.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Hay que tomar el toro por las astas.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
A la gallina no le pesan sus plumas.