Ir por lana y volver trasquilado.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Quien dijo miedo, detrás de un palo.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Ama y guarda.
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
Una familia unida come del mismo plato.
Me cortaron las piernas.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Mira antes de saltar.
El que siembra y cría, tanto gana de noche como de día.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Perro que no anda no encuentra hueso.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Hay desgracias con suerte.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Las aguas mansas son las peores
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Del mal que uno huye, de ese muere.
El que teme padecer padece ya lo que teme.