Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
El que caga duro y mea claro, no necesita médico ni cirujano.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
El vino y la verdad, sin aguar.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Más enredado que un kilo de estopa.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Esperanza que consuela, que no muera.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Vereda no cría hierba.
El trigo tardío no alcanza al temprano, ni en paja ni en grano.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Serio como perro en bote.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Ante la duda, abstente.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Mal viene el Don con la carga de paja.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Cada raposa mira por su cola.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
El pez grande se come al chico.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
Después de la resaca viene la pleamar.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Yantar sin vino, convite canino.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Eso es regar fuera del tiesto.