Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Año malo, panadera en todo cabo.
Madre ardida hace la hija tollida.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
De la esperanza vive el cautivo.
Mal ojo se le ve al tuerto.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Pronto y bien no hay quien.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
A más oro, menos reposo.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Vino mezclado, vino endiablado.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Tiene la cola entre las patas
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Pasión tapa los ojos a la razón.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
El interés mata la amistad
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Pobre atestado saca mendrugo.
Muerte no venga que achaques no tenga.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El catalán de piedras hace pan.
El más fuerte teme a la muerte.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Hierba mala nunca muere.
Allega, allegador, para buen derramador.
A donde se cree que hay chorizos, no hay clavos donde colgarlos.
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Agua corriente, agua inocente.
Llave puesta, puerta abierta.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.