Boda de hongos, llámala bodorrio.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Tras buen soplo, buen sorbo.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Quien pregunta, no yerra.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
Quien no dice lo que quiere, de tonto muere.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
La palabra es playa, el silencio oro.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
El que con cojos anda se llama bastón.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.