Deja la bola rodar, que ya parará.
Quien se quemare, que sople.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Hacerle a uno la pascua.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
El que jura miente.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Inclinar la balanza.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Cuentas claras conservan amistades.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Costumbre mala, desterrarla.
Leer entre renglones.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Más vale despedirse que ser despedido.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
El gallo donde canta come.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Boca de verdades, cien enemistades.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Ese huevito quiere sal
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.