La fortuna es madrina de los necios.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
Donde hay gana, hay maña.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Donde uno piensa, otro sueña.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
El sabio calla, el tonto otorga.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
El que con locura nace, con ella yace.
La necesidad es la madre de la imaginación.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Maña y saber, para todo es menester.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Necio que calla por sabio que pasa.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
El mundo es de los audaces.
Fingir locura, es a veces cordura.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
La noche para pensar, el día para obrar.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
La sugestión obra.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El que tonto nace, tonto muere.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.