Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
No compra barato quien no ruega rato.
Más chulo que un ocho.
El perro que no es de raza, si no tiene hambre no caza.
Al más chico muerde el perro.
Cada cual sabe de la pata que cojea.
Más claro no canta un gallo.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Despistado como perro en cancha de bochas.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Ave por ave, el carnero si volare.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
A hora mala no ladran canes.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Alimenta a un lechón y tendrás un puerco.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Suerte, y al toro.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Caballo que alcanza, pasar querría.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
De la vaca flaca, la lengua y la pata.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Cuando no hay lomo, tocino como.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Hacer de una pulga un elefante.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Galga salida, a liebre parida.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Como poroto de la chaucha.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Bien está el pájaro en su nido.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.