Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
A buen bocado, buen grito.
Tierra de roza y coño de moza.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Al último siempre le muerde el perro.
Para San Antón, gallinita pon.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Juego y paseo, solo para recreo.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Mal se caza con perros desganados.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
El ternero recental no teme al tigre.
A carne de lobo, hambre de can.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Oveja que anda, bocado halla.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
Donde ruge el tigre no rebuzna burro.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Cada cual a lo suyo.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Real ahorrado, real ganado.
¡Chínchate un ojo!
A mejor cazador se le va la paloma.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Montado sobre un tigre, difícilmente se puede bajar.
Lo comido por lo servido.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Tarde piaste pajarito.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.