Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Perdona el error, pero no lo olvides.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
La mejor palabra es la que no se dice.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Dios me guarde de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Hay que hacer de tripas corazones.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Como soy gallego, ni pago ni niego.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Fiado has, tu pagarás.
Buena fama, hurto encubre.
Del uso viene el abuso.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
El avaro, por gastar poco, aunque todo lo tiene, carece de todo.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
De ese infierno no salen chispas.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Cómprale botas al indio y te dara de patadas.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Al que quiera celeste, que le cueste.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Con el mismo cuero las correas.
Aterriza que no hay tocón.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.