Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Más peligroso que chocolate crudo.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
A escote, no hay pegote.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Se encontró con la horma de su zapato.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Lección dormida, lección aprendida.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
El plumaje del pavo es precioso, mas sus alas son débiles.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
Jurar como carretero.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Casa labrada y viña heredada.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Pocas palabras son mejor.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Esperanza que consuela, que no muera.
Cuentas claras, amistades largas.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
El que algo teme, algo debe.