Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
A fullero, fullero y medio.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Bolsa llena, quita las penas.
Piedra movediza no cría moho.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Estoy más salado que la bragueta de un pescador.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Tras de corneados ? Apaleados.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Al pobre el sol se lo come.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Nada necesita quien tiene bastante.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Oye primero y habla postrero.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Hacer agua los dientes.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Quien lo hereda no lo hurta.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Buen oficio es no tener ninguno.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
La arruga es viejera, la cana embustera.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.