El que presta, a pedir se atiene.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Barriga llena, aguanta trabajo.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
No al moco, sino donde cuelga.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El maestro sabe lo que hace.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Pan para hoy, hambre para mañana.
A cada cabeza, su seso.
El que no trabaja no come.
Esto es como una cena de negros.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
El que se escusa, se acusa.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Nadie sabe, sino quien lo lastra, lo que semejante casa gasta.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
Leer entre renglones.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Incauto fui, hasta que cayendo aprendí.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Peso y medida, alma perdida.
Bonete y almete hacen casas de copete.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Un clavo saca a otro clavo.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Inútil como bocina de avión.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.