A mucho hablar, mucho errar.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Mucho saber, menos ignorar es.
Todo tiene un fin.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
Más fea que una patada en la canilla.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
No todo el que lleva zamarra es pastor.
Hasta lo que no come le hace daño.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Como la espada, así la vaina.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
En cada tiempo, su tiento.
El que se va no hace falta.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Más se mira al dador que a la dádiva.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Haz el mal y guárdate.
No caben dos pies en un zapato.
El inferior pecha lo que el superior pega.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Más da el duro que el desnudo.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
Al hijo de tu vecino límpiale el moco y métele en casa.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Refranes y consejos todos son buenos.
Quien ríe y canta su mal espanta
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
A más beber, menos comer.
No hay urraca sin mancha blanca.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
No vengo a descubrir el hilo negro.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.