La mayor ventura es gozar de la coyuntura.
Donde hay patrón no manda criado.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
A mi prójimo quiero pero a mí el primero.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El amor es ciego.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Mal duerme quien penas tiene.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
El viejo desvergonzado, hace al niño mal educado.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Estas son de mi rodada.
Hable el sabio y escuche el discreto.
De buen caldo, buenas sopas.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Con pedantes, ni un instante.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
Al niño que llora le dan pecho.
La respuesta más rápida es la acción.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Es el tercero en discordia.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.