Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Puso pies en polvorosa.
Pies, ¿para qué os quiero?.
El agua tiene babosas.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
El que nació para caballo tiene que morir pastando.
Buey que rumia, nada le duele.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
El que nada tiene, nada vale.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Cada gusto cuesta un susto.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Está como agua, para chocolate.
Harto ayuna quien mal come.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
Camino malo se anda ligero.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
No es nada, que del humo llora.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Cabello crespo, calvo presto.
Más vale tuerta que muerta.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
El que del campo viene, cenar quiere.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Vengas enhorabuena si traes la cena.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
El amor enseña a los asnos a bailar
No hay pescado como el cerdo.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Dar una fría y otra caliente.
Jugar la última carta.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.