Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Hablar a tontas y a locas.
¿Mirón y errarla?.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.
Daño merecido, no agravia.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Dame gordura, darte he hermosura.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Darle a uno mala espina.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Ir a amarrar el zorro.
Al bobo, múdale el juego.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
El hablar mismo idioma.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
No se pierde lo que se dilata.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Enójate pero no pegues.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Mucho preito hace mendigo.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Bueno de asar, duro de pelar.