Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El ojo del amo engorda al caballo.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Juegos de manos se van al culo.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
La fortuna a los audaces ayuda.
Entre salud y dinero, salud primero.
Hacer castillos en el aire.
Mal apaña quien no engaña.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
De diestro a diestro, el más presto.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
De perdidas al río.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Buscar los tres pies al gato.
Vale más muerto que vivo.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
Del reir viene el gemir.
O faja o caja.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Antes di que digan.
Hay que sufrir para merecer.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Volver a inventar la rueda.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Chupar de la teta.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Llevar bien puestos los calzones.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Dar y tejer es buen saber.