Del joven voy, del viejo vengo.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Poca ayuda no es estorbo.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La mejor fraternidad es la desgracia.
No saber una jota.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Amor es el verdadero precio del amor.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
El que rompe viejo, paga nuevo.
A roma va, dinero llevará.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Madre no hay más que una.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Deja la h de ayer para hoy.
Saber uno los bueyes con que ara.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Sin trabajo no hay recompensa.
Fue por lana y salió trasquilado.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
El miedo no anda en burro.
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Ley puesta, trampa hecha.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.