El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
Cada gusto cuesta un susto.
Conquista el amor solo aquel que huye
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
Ya los perros buscan sombra.
Berzas en enero, saben como carnero.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Fingir ruido por venir a partido.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Bueno está lo bueno.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Donde hay pelo hay alegría.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
El que quiere subir inventa la escalera.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.