De lo perdido, lo que aparezca.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Fraile convidado echa el paso largo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
Dar es corazón, pedir es dolor
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Sin pito y sin flauta.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El pez muere por su propia boca.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Casa ordenada, casa salvada.
La suavidad domina más que la ira.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Amanecerá y veremos.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
La mala hierba, presto crece.
Hay muchos diablos de un mismo pelaje.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
A saya blanca, ribete negro.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
A chico caudal, mala ganancia.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Agarrando aunque sea fallo.