Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Arroz que no se menea, se quema.
La fe mueve montañas.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Dar de comer al diablo.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
De airado a loco va muy poco.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Al loco y al fraile, aire.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
A candil muerto, todo es prieto.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
En enero no te separes del brasero.
El oro legítimo no teme al fuego.
Querer matar dos moscas de un golpe
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
¿Fiado?. Mal recado.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Alegrías secretas, candela muerta.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
La ira es locura el tiempo que dura.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.