Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Duro de cocer, duro de comer.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Pueblo chico infierno grande.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Quien tiene candela, jamás se congela.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Al loco y al toro, dale corro.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Es como llevar leña para el monte.
Que tengas calor en tu iglú, petróleo en tu lámpara y paz en tu corazón.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Palabra de boca, piedra de honda.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
No vale un ardite.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Lleva más cisco que carbón.
Buena vida si refrenas tu ira.
Al gorrino y al melón, calor.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Cuervos vienen, carne huelen.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Boca con boca se desboca.
No es nada, que del humo llora.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Cada grumo tiene su humo.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Para enero, oliva en el brasero.
Después del relámpago viene el trueno.