Alma sin amor, flor sin olor.
Ir de capa caída.
Fruta que madura verde, se pone amarga y se pierde.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Cada cosa pía por su compañía.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Madre pía, daña cría.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
La fiebre no está en la sábana.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Virgo viejo, puta segura.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Lento pero seguro.
Hacer oídos de mercader.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Dios, cuando hizo el tiempo, lo hizo de sobra.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
La virtud loada, crece.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Mejor solo que mal acompañao.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
El que mucho ofrece, poco da.
Ir por lana y volver trasquilado.