Zapatero a tus zapatos.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Todo tiene un fin.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
A quien feo ama, bonito le parece.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Al saber lo llaman suerte.
El amor es más agresivo que el odio
Yo solo lo hago en mi moto.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
A camino largo, paso corto.
Pensando en pajarito preña'o
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
En caso de duda, la más tetuda.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Domingo, domingo, día de pingo.
De hoy a mañana se cae una casa.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
No pidas una carga ligera, sino un espalda fuerte.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
A falta de pan, buenas son tortas.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Si se rasca, es porque le pica.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Amor nuevo, olvida el primero.