Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
El casado casa quiere.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Bien ora quien bien obra.
Cuando llueve y graniza hace la vieja longaniza.
Cuentas claras, amistades largas.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Agua en cesto se acaba presto.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Zapato que aprieta, no me peta.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Es más fea que un coco macaco.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Cada palito tiene su humito.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Hijo de gato caza ratón.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
O la bebes o la derramas.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A la vejez, dinero y mujer.
Va para atrás como el cangrejo.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
La rana no puede pensar en el renacuajo como un enemigo.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Aún queda el rabo por desollar.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Quien no es para más, de hambre en su tierra perecerá.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Primero mis dientes y después mis parientes.
Dar gusto da gusto.