Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Bocado comido no guarda amigo.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Más chulo que un ocho.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Dar caramelo.
Olla quebrada, olla comprada.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Contra la gota, ni gota.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Ni miento ni me arrepiento.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Del monte sale, con que se arde.
Camino malo se anda ligero.
Septiembre frutero, alegre, festero.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Buena ventura solo con otra dura.
Quien no se arriesga no cruza el río
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Viento del solano, agua en la mano.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Ni tanto ni tan calvo.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Navarro, ni de barro
Pan y vino y carne, a secas.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.