Amor no correspondido, tiempo perdido.
Al higo por amigo
De buena casa, buena brasa.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Cielo estrellado, tiempo variado.
A quien no la teme, nada le espanta.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
El que espera desespera.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Clérigo viajero, ni mísero, ni misero.
Yantar sin vino, convite canino.
Enero, buen mes para el carbonero.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Mucho apretar, listo aflojar.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
El dolor físico solo el que lo siente.
De chica candela, grande hoguera.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
A buen hambre, no hace falta condimento.
Callado mata conejo.
A burro viejo, poco forraje.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Más vale sudar que estornudar.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Hambre larga, no repara en salsas.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Ni vive, ni deja vivir.
El miedo guarda la viña.
Hombre harto, no es comilón.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Oír como quien oye llover.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Valentón y rufián, allá se van.
Peor que pulga en la oreja
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
A mala lluvia, buen paraguas.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.