Agua de sierra, y sombra de piedra.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Más peligroso que chocolate crudo.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
En verano, no hay cocinero malo.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Amor viejo, pena pero no muere.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Me importa un comino.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Flores pintadas, no huelen a nada.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
Si no estuvieras en mi fuego, no verías lo que cuezo.
Agua, viento y cuchilladas, desde la cama.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Santo que mea, maldito sea.
Más duro que rulo de estatua.
Moro viejo, mal cristiano.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Año malo, panadera en todo cabo.
A secreto agravio, secreta venganza.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Dolor de mujer muerta dura hasta la puerta.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Año de avellana, año de ratoncillos y de nieve.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Amigo que no da, poco me importa ya.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Despacito por las piedras
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
De desagradecidos está el infierno henchido.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Esquílalas pero no las desuelles
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
No tocar pito.
De la nieve no sale más que agua
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.