Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Conforme es el carnaval, es el cuaresmal.
Pa' todo hay fetiche.
De chica candela, grande hoguera.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Bailar la trabajosa.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Alegría, belleza cría.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Valentón y rufián, allá se van.
Bodas largas, barajas nuevas.
El que se convida, fácil es de hartar.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Del mal vino, buena borrachera.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
A cada lechón le llega su noche buena.
Bien casada, o bien quedada.
Nunca falta un borracho en una vela.
Despedida de borrachos.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Quien baila, de boda en boda se anda.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Hija que casas, casa que abrasa.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
O faja o caja.
A fullería, cordobesías.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A cada cerdo, le llega su sábado.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Siempre friegan los platos los mentecatos.