Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Frío es el amigo, y caliente el enemigo.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Al pan, pan. Al vino, vino.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
A bestia loca, recuero modorro.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Allega, allegador, para buen derramador.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Grano a grano la gallina llena el buche.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Que todo es ilusión menos la muerte.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
A llorar al cuartito.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
La manda del bueno no es de perder.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Quien va sin apuro, camina seguro.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Deja la h de ayer para hoy.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Al mal dar, tabaquear.
Ni lava ni presta la batea.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
No tienes dedos para el piano
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.