No hay buena hoya sin un casco de cebolla.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Pa' chulo yo y pa' puta mi mujer.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
De buena casa, buena brasa.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Visitas, pocas y corticas.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Madre muerta, casa deshecha.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El que se va no hace falta.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
De descansar, nadie murió jamás.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Se las sabe por libro
El fraile, la horca en el aire.
De quien no has tratado, no jures que es hombre honrado.
Nada con nada, total nada.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Donde hay hambre no hay pan duro.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Más vale loco que necio.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
El que bien te quiere no te engaña.
Ahora sí se monto la gata en la batea
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Mano de santo cura como por encanto.
El guaro, las mujeres y el tabaco ponen al hombre flaco.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
El comedido sale jodido.
Lo comido por lo servido.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.