Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Marido celoso, viejo mañoso.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Intimidades, solo en las mocedades.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Tal para cual.
El que más madrugo, un talego se encontró.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Aguardiente arrancarejas, no la bebas.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Saber es poder.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Fingir locura, es a veces cordura.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Burro suelto del amo se ríe.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Don López, que mata siete de un golpe.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.