Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Si te casas con un hombre rico, es igual que sea feo o bonito.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Hija la primera, del padre entera.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Amor breve, suspiros largos
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
De petaca ajena, la mano se llena.
Fue sin querer...queriendo.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
El dolor del viudo es corto pero agudo
La mejor suegra, la muerta.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
A cama chica, echarse en medio.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
El llanto sobre el difunto.
Te conozco, pajarito.
El que madruga, es sereno.
El dinero no es medicina; pero quita muchos dolores de cabeza.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
La oportunidad se escapa por los pelos.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
A cada cajón, su aldabón.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.