A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Si ofendes serás ofendido
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Febrero el corto, el pan de todos.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Aguas de Abril, vengan mil.
Lo que me incomoda no me agrada y lo que no me parece bien tampoco me gusta.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Oir a todos, creer a pocos.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Del uso viene el abuso.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
Ramos mojados, ésos mejorados.
A ciento de renta, mil de vanidad.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Es mejor si los papeles se pueden levantar juntos.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Amor de lejos, felices los cuatro
Comprar al pobre, vender al rico.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
San Julián, guarda vino y guarda pan.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.