De casta le viene al galgo.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
El que a los suyos se parece, honra merece.
La caridad empieza por casa.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
La necesidad hace parir hijos machos.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
A ama gruñona, criada rezongona.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Cada mochuelo, a su olivo.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Casa vieja de madera, pronto arde entera.
Chupar de la teta.
De oveja negra, borrego blanco.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Hijo de tigre nace pintado, y el de la chucha rabipelado.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Hijo solo, hijo bobo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Madre hay una sola.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
A la hija casada sálennos yernos.
A la prima, se le arrima.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.