Honra merece el que a los suyos se parece.
La casa se arruina por la cocina.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
La primera señora, la segunda escoba.
La sangre, pesa más que el agua.
La tierra que me sé, por madre la he.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Los dedos de la mano no son iguales.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Madrastra, madre áspera.
Madre pía, daña cría.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Ni cenamos ni se muere padre.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
No es gallina buena la que come en casa y pone fuera.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Para su madre no hay hijo feo.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Parto malo, e hija en cabo.
Peor es la moza de casar que de criar.
Por do salta la cabra salta la que mama.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Alla va el niño, donde le tratan con cariño.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Cada uno en su casa es rey.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Casa de mantener, castillo de defender.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.