La ira es en vano sin una mano fuerte.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Negocios largos, nunca bien acabados.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Al ingrato con la punta del zapato.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Este navega con banderita de pendejo.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Casa de capellán, la peor del lugar.
La vida no es senda de rosas.
El ignorante es poco tolerante.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
A escote, no hay pegote.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Lección dormida, lección aprendida.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Cuentas claras, amistades largas.
El sucio quiere ensuciar al otro.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
El mundo está vuelto al revés
La diligencia es la madre de la buena forma.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Hijos casados, trabajo doble.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Salud perdida, salud gemida.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La fortuna es madrina de los necios.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El sarampión mata a lo traidor.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Necios y gatos son desconfiados.
Buscarle cinco pies al gato.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes