Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
El que no aprende es porque no quiere.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
El que se brinda se sobra.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
La libertad no tiene par.
Más vale bien amigada que mal casada.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Real ahorrado, real ganado.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
El que no arriesga no gana.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
No se hablar, y me mandas predicar.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Bailar sin son, o es gran fuerza o es gran afición.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Lo bueno dura poco.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Consejo tardío, consejo baldío.
Paga el puerco lo que hizo el perro.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Hombre cornudo, más vale de ciento que de uno.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
En la iglesia el primero que roba es el sacristán.
Fía mucho, más no a muchos.
En materia de dinero, no hay compañero.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
A falta de olla, pan y cebolla.
Yo que callo, piedras apaño.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Toda desgracia es una lección.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
No dar ni recibir, sin escribir.