Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Cuidado con la adulación
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
El amor es de hermano y no de señor.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
El que no arriesga, no pasa el río.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Mala es la llaga que con vino no sana.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Al fisgón cuando menos un trompón.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Sopas y morder, no puede ser.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
Quien cae no tiene amigos.
Amigo que no da, poco me importa ya.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Nadie sabe bien su oficio si no lo toma por vicio.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Lo que se da no se quita.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.