No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Hay desgracias con suerte.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
Toda demasía enfada y hastía.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Honra sin provecho la digo pecho.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
No te acostumbres a lo que no dure.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Hacer oídos de mercader.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Dios castiga sin palo ni piedra
Buen lector, mal escribano.
Más vale amante bandido que novio jodido.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Más fea que un carro por debajo.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
No eches toda la carne al asador.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
De tal palo tal astilla.
Cabeza loca, la pierde su boca.