Amigo traidorcillo, más hiere que un cuchillo.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
En hacer bien nunca se pierde.
el fracaso es la madre del éxito.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Todo lo que brilla, no es oro.
Te casaste, te frego.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
La muerte a nadie perdona.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Hoy debiendo, mañana pagando, vamos trampeando.
Sin precio no se han las mujeres.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Lo que hoy parece, mañana perece.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Remendar y dar a putas.
El vago trabaja más por evitar el trabajo.
A flores nuevas, afeite perdido.
Quien roba una vez, roba diez.
Hacer un hueco para tapar otro.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
La oprtunidad la pintan calva.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Quien siembra favores, cosecha rencores.