Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Lo malo sin maestro se aprende.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Peor está que estaba.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Hacer buenas (o malas) migas.
De cuentos suele irse a chismes.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Harto da quien da lo que tiene.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Más vale tuerta que muerta.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Fiate de Dios y no corras.
Mucho saber, menos ignorar es.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Nunca para el bien es tarde.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Esto es de rompe y rasga.
No dar su brazo a torcer.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.